¿Qué es la asistencia telefónica veterinaria y para qué sirve?

En animales domésticos, las dificultades respiratorias, traumatismos graves o intoxicaciones alimentarias requieren atención veterinaria de inmediato. Pero ¿qué sucede cuando no es posible desplazarse hasta la clínica? En estos casos, la asistencia telefónica se convierte en una herramienta fundamental, y por ello figura entre las prestaciones de adeslas seguro mascotas y otras pólizas de referencia.

La asistencia telefónica veterinaria funciona sin interrupción durante las veinticuatro horas del día y permite recibir desde primeros auxilios y recetas digitales hasta recomendaciones nutricionales. Para ello, se sirve de videollamadas, emails y otros medios electrónicos, además de las llamadas convencionales.

Gracias a este servicio, los propietarios de mascotas reciben indicaciones médicas en situaciones críticas, como las infecciones, las mordeduras de otros animales, etcétera. De camino al centro veterinario, esta orientación a distancia puede ser crucial en casos de envenenamiento y aumenta las probabilidades de supervivencia del animal de forma considerable.

Otra utilidad de este servicio veterinario es la optimización del triaje, esto es, la clasificación del riesgo clínico de la mascota en función de sus síntomas. Esta comunicación previa con el médico veterinario antes de personarse en su consulta puede, bien reducir los tiempos de espera, bien cancelar la visita porque los signos vitales de la mascota puedan abordarse en una cita ordinaria.

Para los animales de compañía con una enfermedad crónica, este tipo de asistencia telemática facilita el seguimiento de su evolución día a día, sin que el propietario deba alterar su rutina en exceso. En especial, recibir indicaciones del veterinario en cualquier momento es útil durante los cuidados postoperatorios.

Por contra, la asistencia telefónica presenta limitaciones significativas. El especialista al otro lado de la línea no puede explorar físicamente a la mascota, ni intervenirla quirúrgicamente. Justo después de contratar el seguro que brinde este servicio, además, suele existir un periodo de carencia que restrinja aún más las actuaciones del veterinario.